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Esta semana sobrepasamos los 1000 casos activos de Covid-19 en Guatemala. Esto es algo que nos debe poner en alerta a todos. Hasta el momento en que escribí esta columna, han sido confirmados 1 mil 199 casos, de los cuales 1 mil 50 están activos. Tenemos que entender que, en la lucha contra este virus, mucho depende de nuestras acciones individuales. Evaluemos, ¿estamos actuando como si somos portadores activos del virus?

 

Como en todo, hay oportunidades de mejora, pero nuestras autoridades están haciendo una labor titánica para resguardar a la población del Covid-19. Por aparte, han sobresalido increíbles muestras de solidaridad por parte de muchísimas entidades, empresas, fundaciones y ciudadanos. Donaciones en especie, comida, insumos, y la lista sigue. Pero todo este esfuerzo será en vano si, como individuos, no ponemos de nuestra parte.

 

Los casos de Covid-19 en nuestro país están incrementando. Este virus es muy contagioso y ha encontrado la manera de filtrase hasta en recónditos lugares. Cada día que pasa este virus se propaga exponencialmente, pero nosotros podemos hacer algo al respecto. Con pequeñas y fáciles acciones, podemos colaborar a aplanar la curva de contagio. ¿Y cuáles son esas acciones? Respetar el distanciamiento social, el lavado constante de manos, permanecer en casa, salir solo si es estrictamente necesario y, de serlo, utilizar siempre una mascarilla. Si no nos empeñamos en respetar estas medidas y cuidados, la situación emporará. Recordemos que se estima que el 50 por ciento de los pacientes con Covid-19 son asintomáticos. Además, de acuerdo con información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades​ (CDC), el Covid-19 puede transmitirse durante el período pre-sintomático, es decir, el periodo de incubación del virus. Con más razón, debemos actuar como portadores activos del virus y ser extra-cuidadosos.

Un reciente estudio realizado por el Instituto Internacional de Informática de la Universidad de Berkeley, en California, en colaboración con la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, demuestra la efectividad del uso de mascarillas. El estudio cuantifica el impacto en la velocidad de propagación del Covid-19. El hallazgo más sobresaliente es que el ritmo de infección del virus podría caer en un 80 por ciento, si todos utilizamos mascarilla.

A través de modelos informáticos, un grupo de científicos han representado de manera interactiva los posibles escenarios y efectos del Covid-19. A través de estos modelos, descubrieron que el uso de mascarillas (combinado con el distanciamiento social) puede ayudar a frenar la propagación del virus. El estudio ejemplifica sus hallazgos con el caso de Japón. En este país, la población no fue puesta en cuarentena, tampoco se cerró el comercio ni se clausuró el transporte público. Pero los japoneses han sido muy responsables con sus propias acciones individuales. Todos se han empeñado en utilizar mascarillas siempre y respetar el distanciamiento social. Similar es el caso de Corea del Sur, en donde la población asumió el reto con la disciplina requerida.

 

Las conclusiones de este estudio son esperanzadoras y demuestran, con datos científicos, la efectividad de las mascarillas. ¿Por qué somos reacios ante esta sencilla acción? Aunque en un principio la CDC y la Organización Mundial de la Salud (OMS) no recomendaban su uso como medida de contención, ambas entidades ya cambiaron sus recomendaciones. Tanto la CDC como la OMS enfatizan que las mascarillas de grado médico, como las KN95, deben ser reservadas para el personal médico que atiende esta emergencia. Por eso han recomendado a la población general utilizar mascarillas de tela, de la manera correcta, y combinar esta medida con el lavado constante de manos y demás medidas de higiene. Utilizar la mascarilla correctamente supone lo siguiente:

  1. Debemos colocar la mascarilla correctamente en nuestra cara, de manera que nos cubra la mitad.
  2. Debemos asegurarla en nuestras orejas, para que se mantenga en el lugar correcto siempre.
  3. La mascarilla no es para cubrir solo nuestra barbilla o nuestra boca. La mascarilla debe cubrir nuestra nariz, mejillas, boca y barbilla al mismo tiempo. De lo contrario, no está bien colocada.
  4. Nuestra mascarilla debe tener varias capas de tela, para una mayor protección.
  5. La mascarilla debe permitirnos respirar sin problemas ni restricción.

Tenemos que entender que vencer al Covid-19 depende de nuestras acciones individuales. Se siente en el ambiente que estamos empezando a bajar la guardia. Percibo que muchos están casi seguros que el Covid-19 no nos ha afectado tanto y que “lo peor ya pasó”. Esto no es así. Hoy, más que nunca, debemos ser sumamente cuidadosos y ser parte activa de esta lucha. Utilicemos mascarilla para resguardarnos y para resguardar a aquellos que están a nuestro alrededor. ¡No bajemos la guardia! ¡Usemos la mascarilla!