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A todos nos pone a bailar “el baile del perrito” de Wilfrido Vargas. Como dice la canción, “todos lo quieren bailar”. Hoy estamos a punto de iniciar “el baile del R0”. Puede ser que no todos queramos bailar, pero todos lo tendremos que imitar

Para entender el baile del R0, primero debemos saber qué es. El R0, o número de reproducción básico, es “un parámetro teórico que proporciona cierta información acerca de la velocidad con que una enfermedad puede propagarse en una población determinada”. En otras palabras, es la cantidad de personas que, en promedio, se contagian por cierto virus. Existe el R0 teórico y el R observado. Este último puede variar según las medidas de prevención que se implementen.

 

Para que un virus deje de propagarse, se debe lograr que el R observado sea menor a 1. Recordemos que el Covid-19 es un virus de alta propagación, cuyo R0 teórico se estima entre un factor de 2 y 3. Esto significa que la enfermedad se multiplica exponencialmente. Para que eso no suceda, todos jugamos un rol fundamental. De todos depende reducir el R0 observado por debajo de 1 y, para lograrlo, nos toca bailar el “baile del R0”.

 

Este baile es muy fácil, pero sí requiere una gran exigencia hacia nosotros mismos y responsabilidad. Para bailarlo, debemos actuar como si somos transmisores activos del virus. Eso significa que debemos utilizar nuestra mascarilla siempre, respetar el distanciamiento social y llevar rigurosamente las medidas de higiene. Todo esto no como una manera de protegernos a nosotros mismos, sino como una medida para proteger a todos a nuestro alrededor.

 

Hace unos días, tuve una conversación con un científico en Estados Unidos, quien se encuentra investigando el Covid-19. Él me explicó que 50 por ciento de las personas con Covid-19 son asintomáticas y que ellas son responsables del 80 por ciento de los contagios. Cuando alguien tiene síntomas, todo el entorno a su alrededor toma precauciones. Sin embargo, en ausencia de síntomas tendemos a bajar la guardia. De ahora en adelante actuemos como si somos portadores.  Preguntémonos siempre “¿de cuántas personas seré responsable de contagiar?”. Es momento de revisar nuestro comportamiento y ser exigentes con nuestro cumplimiento de estas medidas, para así colaborar en alcanzar la meta de este baile: mantener el R debajo de 1. Entre más duchos seamos, más bajita la barrita del limbo.

 

Un país que ha sabido bailar muy bien al ritmo del R0 es Taiwán. A pesar de su cercanía con China, hasta este momento solo se han confirmado 439 casos de Covid-19. El gobierno de Taiwán accionó muy temprano ante el primer caso dentro de sus fronteras. Llevó a cabo un esfuerzo riguroso de trazabilidad de contactos, pruebas inteligentes, control de cuarentenas y disponibilidad de cuidados a pacientes (tanto en casa como en hospitales). Gran parte de su éxito también tiene que ver con las acciones de sus ciudadanos. La población de Taiwán no minimizó su responsabilidad individual en responder ante al virus. Sin necesidad de cerrar, pero con decididas acciones individuales, como el uso riguroso de mascarillas y el respeto al distanciamiento social, los taiwaneses lograron aplanar la curva exitosamente.

 

En nuestro país, estamos debatiendo el ritmo de nuestra apertura económica. Quizás lo que deberíamos de estar debatiendo son las medidas de mitigación que deban tomar desde lo público y desde lo individual. El centro de la discusión debe ser cómo mantener el ritmo del baile del R0. Para lograrlo, seamos solidarios y actuemos como si fuéramos portadores activos del virus. No se trata de vivir con miedo, se trata de ser parte de la solución. No se trata de que el gobierno nos está controlando, se trata de estar contribuyendo con el resguardo de nuestra sociedad. No se trata de hacer el ridículo con una mascarilla, se trata de actuar responsablemente y de ser un ejemplo para la niñez y para los demás. No se trata de que nos estén privando de nuestra libertad, se trata de vivir esa libertad responsablemente, con las obligaciones que ello conlleva. Seamos conscientes de nuestro rol en este baile y mantengamos el ritmo. De todos nosotros depende salir más fuertes de esto y vencer al Covid-19.