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Hasta el momento Estados Unidos es el tercer país del mundo con más casos de Coronavirus. En Guatemala, la cifra oficial alcanzó los 24 casos, de los cuales una persona, lamentablemente, falleció y cuatro ya son pacientes recuperados. Nuestro gobierno y sus aliados han hecho un trabajo titánico. Agradezco a nuestro presidente y todo su equipo por haber tomado las difíciles, pero correctas, decisiones.

 

Recordemos que este es un virus de alto contagio, por lo que el distanciamiento social es necesario para frenar su propagación. En ese sentido, las decisiones de extender el estado de calamidad 30 días más, el toque de queda (el cual finaliza el 29 de marzo), el cierre de nuestras fronteras, el cierre de comercios, la cancelación de clases, etcétera, son necesarias. Estas medidas, además de las de higiene y otras recomendaciones, nos permitirán prevenir la saturación de los cuidados intensivos y los respiradores para ese 5 por ciento de los infectados que se estima requerirán ese tipo de cuidados.

 

Ciertamente, aunque el panorama en Guatemala es incierto, se respira en el ambiente un aire de esperanza y unión. He visto en redes sociales y en medios de comunicación varios esfuerzos de personas que, en lugar de criticar y polarizar, se han dado la tarea de aportar soluciones. Ha sido esa unión, ingenio y esfuerzo lo que ha permitido que Guatemala tenga el hospital temporal con la sala de intensivos más grande de Centroamérica. Este contará con 48 estaciones de cuidados intensivos, además de 140 camas para personas infectadas que no tengan problemas pulmonares. Esa unión y creatividad, también se ve reflejada en el apoyo de varios medios de comunicación que se han incorporado a los esfuerzos del Ministerio de Educación, para la distribución de material didáctico en todo nuestro país.

Celebremos estos esfuerzos. Ese es el verdadero espíritu chapín, un espíritu de entrega, de apoyo, de compañerismo y de unión. En estos momentos tan complicados, no solo para nuestro país, sino también para el mundo entero, es importante que dejemos de lado nuestras diferencias y permanezcamos juntos. Agradezcamos a todos aquellos que se han solidarizado con esta causa. Desde aquellos que han dado panes y agua a los policías durante el toque de queda, o ese grupo de personas que ofrecían comida gratis a los pilotos de transporte de carga en el puente de El Incienso de la ciudad capital, hasta aquellas empresas que han llevado a cabo grandes donaciones para poder preparar mejor a nuestro país y montar, en tiempo récord, esta sala de tratamientos intensivos que será fundamental en las próximas semanas.

 

Quiero extender este agradecimiento a todos aquellos que se encuentran en la primera línea de batalla contra el Covid-19, los héroes de nuestro sistema de salud. Sepan que valoramos su enorme esfuerzo al tratar pacientes con este virus tan contagioso. Además, quiero agradecer a todos esos héroes que siguen trabajando día a día para mantener las cadenas de abastecimiento de nuestro país funcionado.

 

Hay mucho camino por recorrer. Guatemala tiene mucho que aprender de la manera en que otros países han enfrentado al Covid-19. En principio, países como Singapur y Corea del Sur han tenido avances importantes en la masificación de pruebas, para poder anticiparse a la enfermedad y lograr tener un control más minucioso de las personas que se encuentran infectadas. Ojalá en Guatemala logremos implementar estas medidas como parte de esa estrategia integral que se está implementando.

 

Tal y como mencioné la semana pasada, la pandemia del Covid-19 vino a cambiar por completo la manera en que vivíamos. Esta pandemia no será erradicada, pero sí controlada. Todo dependerá de nuestras acciones. Como nuestro presidente dijo en su primer discurso oficial: si nos unimos, grandes cosas pueden suceder. Así que, unámonos. No nos dediquemos a criticar, a compartir cadenas de información dudosa, a incitar el pánico y el miedo. En todo esto, seamos agentes propositivos. Compartamos información de valor, busquemos esas soluciones creativas que tanto necesita el país, unámonos a aquellas organizaciones y entidades que están aportando de una u otra forma en estos momentos complicados y, sobretodo, mantengamos la calma. Juntos saldremos adelante.