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Todos los guatemaltecos queremos vivir en una nación próspera y en paz. Todos deseamos que nuestros hijos crezcan en un país seguro, una tierra de oportunidades con instituciones fuertes, en dónde la justicia prevalezca. Pero para alcanzar ese sueño, tenemos mucho por hacer. De eso se trata el Enade de este año.

 

Hoy nos reuniremos representantes de los distintos sectores de nuestro país a deliberar sobre cómo fortalecer nuestras instituciones, para así pasar de un Estado líquido a un Estado sólido. Expertos en política y economía, como el politólogo Moisés Naím, el economista James Robinson y el académico Vincent Onyemah, se unirán a esta crucial conversación.

 

Este año, el Enade pretende generar un compromiso por parte de todos los sectores de nuestro país, para que juntos colaboremos en el fortalecimiento de nuestras instituciones. ¿Cómo lo lograremos? Priorizando cuatro reformas estructurales: (i) elección de representantes, (ii) servicio civil, (iii) independencia judicial y (iv) fiscalización del gasto público. Lo importante es que este debe ser un esfuerzo en conjunto y que construya sobre los consensos alcanzados en las reuniones pre-Enade.

 

En paralelo a estas reformas, debemos implementar un plan de estímulo de generación de empleo. Dicho plan ya existe, su nombre es Stimulus Plan y fue presentado por el futuro ministro de economía, Antonio Malouf, ante ciertas autoridades de Washington D.C., incluyendo el secretario de Seguridad Interior de los Estados Unidos, Kevin McAleenan.

 

El Stimulus Plan busca generar empleo a la escala necesaria. Incluye la construcción de 1,500 km de carretera y 7 mil viviendas por año, un programa de riego de gran escala, además de una agenda urbana para el desarrollo de las ciudades intermedias. Estos cambios urgen. De acuerdo al secretario McAleenan, se está reduciendo en un 80 por ciento los intentos de cruzar ilegalmente en la frontera estadounidense, pero siguen sin ser atendidas las causas raiz de dicha migración.

 

Este plan se diferencia de cualquier otra propuesta ya planteada, por la escala de sus intervenciones, por el enfoque en ciudades intermedias y porque es un plan liderado desde la nueva administración pública de nuestro país. De efectuarse, estas propuestas generarán un “shock” positivo en el sistema. De no hacerlo, seguirá aumentando la temperatura en la olla de presión que tenemos en nuestras manos. Eventualmente, nos explotará en la cara.

 

Ninguno de nosotros quiere que eso pase. Por eso, es importante que entendamos que las reformas estructurales que serán presentadas hoy en Enade y el Stimulus Plan van de la mano. No son esfuerzos aislados. No se puede pretender un paquete de estímulos a la escala que se plantea sin fortalecer los cimientos institucionales. Tampoco podemos solo hacer reformas institucionales sin hacer algo para resolver el enorme déficit de empleo latente.

 

Como mínimo, necesitamos crear 250 mil empleos formales por año. Pero nuestra base de empleo se está contrayendo por diversas razones. El Índice de Competitividad Global refleja que cada vez es más difícil hacer negocios, hemos pasado de la posición 91 en 2017, a la 98 en este año. Por otro lado, estadísticas del IGSS también evidencian una contracción en 2017 en el empleo formal de 127,709 trabajadores inscritos. Curiosamente, el dato de 2018 no ha sido publicado.

 

Ante tal contracción, no sorprende una disminución en la carga tributaria. Cada vez son menos las empresas y los empleos formales. El Stimulus Plan muy probablemente produciría un incremento en recaudación por dos razones: (i) más inversión y empleo desde empresas formales de construcción de carreteras, viviendas, etc. y (ii) el factor de “elasticidad” de la recaudación, el cual incrementa en forma desproporcionada con cada punto porcentual de crecimiento por encima del promedio.

 

Tenemos que cambiar nuestra actitud fatalista. Quizás es comprensible ante una situación económica tan apretada, en donde muchos sectores se encuentran en una lógica de contracción. No obstante, una mejor Guatemala sí es posible. Aprovechemos el optimismo que genera el cambio de gobierno y el hecho que dicho gobierno está proponiendo un plan de estímulo tan ambicioso como este. También aprovechemos la enriquecedora conversación que tendremos hoy en Enade, y velemos por el logro de estas reformas estructurales.

 

Los invito a ser parte de este proceso y a apoyar las reformas estructurales planteadas en Enade y el Stimulus Plan. Ambas propuestas funcionan en mancuerna al fortalecer el empleo y la institucionalidad. Todos queremos un Estado sólido de alto desempeño y certeza, que permita que los ciudadanos y las empresas prosperen. Espero que hoy inicie ese cambio que tanto anhelamos. Sobretodo, espero que nos demos cuenta que todos somos parte de esta transformación. ¿Se unirán al esfuerzo?