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Desde hace 20 años que no existe sarampión y poliomielitis en Guatemala gracias a una estrategia de vacunación implementada de forma consistente durante ese período. Dejar de vacunar es abrir la puerta e invitar a que regresen estas enfermedades. ¿Acaso nos queremos exponer nuevamente?

 

Lastimosamente en nuestro país hay una crisis de vacunas debido al desabastecimiento de las mismas. Según el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS) en 2014, 45% de los niños menores de 5 años no fueron inmunizados debido a falta de vacunas. Este dato indica que aproximadamente 1.2 millones de niños quedaron vulnerables a contraer poliomielitis o sarampión. Ambas enfermedades ya fueron contraladas y erradicadas hace 20 años. De no hacer algo respecto a la crisis, dichas enfermedades podrían regresar afectando a gran parte de la niñez guatemalteca.

 

Es importante resaltar que la vacunación es esencial para alcanzar el cuarto Objetivo de Desarrollo del Milenio, el cual consiste en reducir en dos terceras partes la mortalidad de los niños menores de cinco años para el presente año. Hoy muchos niños mueren por enfermedades que pueden evitarse a través de las vacunas. Por tanto, la vacunación es parte primordial de las acciones de la Ventana de los 1000 días, estrategia que busca prevenir la desnutrición crónica con atención integral en salud y nutrición.

 

En esa línea, la Alianza por la Nutrición (ALN) de Mejoremos Guate, realizó un Sondeo Rápido de las acciones de la mencionada estrategia. Los hallazgos indicaron que las acciones de la Ventana de los 1000 Días no se han prestado con regularidad en lo que va del año. ALN encontró que 82.2% de niños menores de 2 años de las 236 comunidades investigadas, cuentan con un esquema incompleto de vacunación, por lo que no han sido vacunados de una o más enfermedades de acuerdo a su edad. Esto indica que existe mayor probabilidad de morbilidad y alto riesgo de mortalidad materna e infantil a nivel comunitario. Por otro lado, datos del MSPAS revelaron que 387 mil niños menores de 1 año se encuentran susceptibles a contraer sarampión, y 17mil 419 niños están en riesgo de morir por esta enfermedad.

 

Afortunadamente, el MSPAS ya está tomando cartas en el asunto para prevenir un desastre en el sistema de salud del país. El próximo septiembre iniciará el Plan Nacional de Recuperación de Coberturas de Vacunación, con el que se espera inmunizar a toda la población que lo necesita. Dicho plan tendrá un costo de Q307 millones de agosto a diciembre de 2015. Sin embargo, el gran obstáculo para iniciar las acciones de este plan está en la falta de presupuesto. La cuota mensual promedio del MSPAS es de Q500 millones, pero por la situación de recaudación y medidas de contención del gasto público, el MINFIN no puede asignarle más recursos. Además, el MSPAS debe hacerle frente al pago de deuda de vacunas (Q74millones) y el anticipo para la importación de las mismas (Q55 millones).

 

Urge atender la crisis. Es importante que el desabastecimiento de vacunas se declare como una emergencia nacional para focalizar los recursos necesarios y no permitir la desatención, sobretodo en las áreas rurales del país. Es aún más importante que: (i) los recursos sean priorizados para recuperar los esquemas de vacunación en niños menores de 4 años y (ii) agilizar el traslado de insumos para que lleguen a las áreas que más se necesiten.

 

De no atender esta crisis, nuestro país podría retroceder a niveles nunca antes vistos y la salud de muchísimos niños podría estar en grave riesgo. Estimados lectores, les pido abiertamente que ayuden a prevenir esta crisis en lo que les toca. Apoyemos en el proceso de fiscalización de nuestro gobierno y fiscalicémonos nosotros mismos al pagar nuestros impuestos a tiempo y al rechazar cualquier práctica de evasión o de corrupción. Son miles de niños los que dependen de ello. Me pregunto si los candidatos harán los cambios de fondo que le MSPAS requiere y si el próximo Ministro de Salud continuará la lucha del ministro actual en contra de los leoninos pactos colectivos que su predecesor dejó firmados ilegalmente.